Monday, September 04, 2006

Update

Una buena idea:
como parte de una campaña publicitaria sorpresa, esta mañana una azafata de la compañía aérea Ryanair se ha plantado en Plaça Catalunya y ha repartido 400 pasajes para viajar a todo el mundo. Yo creo que es una acción mucho mas efectiva que empapelar las paredes del metro con anuncios de nubes que hablan, y que se olvidan a las dos estaciones.

Una mala ejecución:
la gente se volvió loca mal y la pobre desgraciada que estaba repartiendo los billetes casi termina en el hospital. El tenderete se desintegró a los pocos segundos y a ella se la han tenido que llevar a modo de rescate, seguramente porque alguna lumbrera de marketing se emocionó tanto con la gran ocurrencia que no alcanzó a pensar en cuestiones logísticas, como el detalle que no podían dejarla sola ante el peligro.

Ser azafata de promociones es un trabajo horrible. Hasta en el mejor de los casos.